domingo, 29 de agosto de 2010

Décimas

De nuevo perdí la ruta, navego por los desiertos...
Camino por mares muertos, la noche entera se enluta.
El sol se metió en su gruta, los mares se hunden mojados
Yo soy un nervio de atados, un llanto largo y profundo...
No sé porque me confundo con tus amores cansados...

De noche muestra la luna, su rostro alumbrado y triste
El cielo al fin se desviste, la muerte mece su cuna.

Que al fin la mala fortuna, se vaya a dormir una rato
Se quite traje y zapatos y se olvide de mi existencia
Que yo frente a su sentecia declaro mi desacato....

La vida es viaje fecundo, si hay puentes hacia los otros
Volaste el que había en nosotros, te fuiste por esos mundos.
El frio cayó rotundo, tu olvido mostró los dientes
No sabes como se siente tener este miedo mudo
Pasado el sueño a futuro no sé vivir el presente

De noche muestra la luna, su rostro alumbrado y triste
El cielo al fin se desviste, la muerte mece su cuna.

Que al fin la mala fortuna, se vaya a dormir una rato
Se quite traje y zapatos y se olvide de mi existencia
Que yo frente a su sentecia declaro mi desacato...

60 minutos

Solo pido 60 minutos en los que pueda ser sincero: sin vergüenzas, sin aprensiones, sin miedo.

Si esto llegase a ocurrir mi vida cambiaría mucho, quizás me llenaría de frustraciones, pero sabría al menos que lo intente.

Sin embargo ahora vivo tras la sombra de la duda. Mis pensamientos, mis convicciones y mis deseos no existen, solo se transforman en realidad en los mundos imaginarios de medianoche que configuro en mis desvelos, con la ilusión de que alguna vez podrían llegar a concretarse y lograr salir de esta angustia que constantemente acompaña el devenir diario de mi vida.